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lunes 11 de agosto de 2008

Sobre el Pisco: "Perú ha Intentado Destruir Nuestro Posicionamiento"



Con un plumón y frente a una pizarra, Roberto Salinas, gerente general de Capel, lo explica todo: la posición de la compañía en el mercado, la competencia pisquera con Perú y los cambios que hará Capel en Vicuña.

Sobre los conflictos con el vecino país por la denominación de origen del pisco es directo: "eso hace que los distribuidores y las personas encargadas de colocar los productos en los locales vean con inquietud el tema", dice. Luego, va un poco más allá. "Perú tratar de confundir a la gente diciendo que el producto chileno no se llama pisco. Han estado en una política de intento de destrucción de nuestro posicionamiento", asegura.

Cree que ha faltado "agresividad" del Gobierno chileno. "No hay una política de posicionamiento país. Nos gustaría que el pisco fuese puesto en el tapete de las negociaciones bilaterales chileno-peruanas para darle una solución negociada, que permita a ambos países desarrollar sus actividades comerciales", explica.

Sobre las cifras de la industria pisquera peruana, que en 2007 se ubicaron muy cerca de las exportaciones chilenas -con US$ 1.035.960 comparados con los envíos nacionales que sumaron US$ 1.364.100-, dice que no le quedan claras. "Saltan de la nada", asegura. En todo caso se declara partidario de la promoción del pisco, "más allá de las peleas provinciales".

Cambios en Vicuña

Lo primero que responde Roberto Salinas al preguntarle por los problemas con los cooperados de Vicuña es: "confusión".

"Las pocas personas que han reclamado están desinformadas", dice, y nuevamente recurre a la pizarra para detallar el negocio de Capel y las necesidades de cerrar el área de destilación de Vicuña, que dejará de operar el próximo 15 de agosto, y que ha provocado las protestas de cooperados de la Cooperativa Agrícola Pisquera Elqui.

Explica que el mercado ha cambiado, especialmente por la irrupción de los drinks Caipiriña y Piña Colada, entre otros -que requieren menos destilado, porque si antes se usaban unos 33 kilos de uva por caja de pisco (donde vienen 9 litros), hoy basta con 22 kilos. Por eso la idea de concentrar ese proceso en la planta de Punitaqui en Ovalle. "Hacemos el 100% de los requerimientos que tenemos en una planta y miramos si nos conviene tener otras áreas de destilación o no y la respuesta es no", dice.

También piensan ahorrar unos $500 millones al año trasladando una línea de envasado a Santiago.

Pero Salinas quiere tranquilizar a los cooperados y asegura que no habrá muchos cambios. "En Vicuña seguirá estando la administración de Capel, la recepción de uva, la elaboración de vino, y el envasado de denominación de origen (pisco y pisco sour)", enumera. Eso sí, de aquí al próximo año deberían estar comenzando los trabajos para instalarse en la planta, que se ubicará entre Santiago y Padre Hurtado.

Claudia Ramírez Friderichsen
Fuente: diario El Mercurio de Chile –
www.elmercurio.com
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